Hoy no voy a cuestionar cuestiones genéricas sino a comentar un suceso que me ha herido la sensibilidad no sólo como hombre sino también como ciudadano a pie. Se trata de un hecho aislado, pero que tiene su relevancia mediática, no sé si afortunadamente o por desgracia. Un hombre, si es que se le puede llamar así, estaba agrediendo a su pareja sentimental; otro hombre defendió a esa mujer, como consecuencia de este acto heroico que muy pocos se atreven a hacer, por desgracia, recibió una soberana paliza del agresor de la mujer. Ahora se halla en estado muy grave. Espero por el bien de todos que se restablezca sin secuelas. No quiero pensar qué sucederá si se muere. Si ocurre esto, deseo que caiga todo el peso de la ley sobre el cobarde insensible que se dignó marcharse a la playa a Alicante como si el tema no fuera con él, poco antes de ser detenido. También le vendría bien un buen largo curso de educación rehabilitadora a la mujer que defiende a la "bellísima persona" que es el agresor, para que comprenda con claridad los conceptos de buena o mala persona. Entendámonos, nadie puede calificar de "bellísima persona" si favorece en especial a un solo ser y agrede a otros. Por eso me escandaliza el tema. Es verdad que ciertos hombres en esta sociedad han sido educados con la idea de que los seres queridos son de su propiedad como si de objetos materiales se trataran. Pero también es verdad que ciertas mujeres han sido educadas para servir sumisamente a sus parejas, por mucho que las agredan. El hecho añadido de que ambos sean toxicómanos ilustra bastante sobre la clase de autoestima que tienen. Pero si nos encontramos con que la mujer defiende a su agresor y no agradece en ningún momento la actuación del héroe que actuó en su defensa, ¿de qué ha servido toda la campaña mediática para que la sociedad actúe contra la violencia de género? ¿de qué sirven esos anuncios en los que se insiste que sí que es asunto nuestro y de todos el tratar de erradicar la violencia de género? El argumento que tienen los agresores de decir a quienes intervienen para evitar las agresiones que no es asunto suyo es más que fútil, sí es asunto de los que quieren evitar las palizas y sí es asunto de todos. Esta sociedad no admite animales.
Personas desafortunadas como la de esta mujer contribuyen a hacer un flaco favor en defensa suya propia. O es una estúpida o carece de autoestima, no se me ocurre una tercera vía para definir su actitud. (Sobre el hombre está claro que no tento ni segunda vía para definirlo) La solución no sólo pasa por encarcelar con penas severas a los cobardes agresores, que son todo menos hombres, sino también por educar y enseñar a esas mujeres a las que se han inculcado valores equivocados como que son mercancía de quien las posee pero no las quiere. El comentario irónico de la sufriente esposa del héroe: "Esta bellísima persona ha propinado dos palizas a mi marido" da una clara idea sobre la diferencia de nivel intelectual y de educación de los actores reales de este drama real.
Espero que hechos como éste sirva de reflexión para todos, y antes que nadie, a quienes deben predicar con el ejemplo, los políticos. como la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, la misma persona que se haya horrorizada con la actitud de la mujer del agresor, llamó "bellísima persona" a un lenguaraz como Jiménez Losantos que sólo ha demostrado talento especial para insultar a quienes no piensan como él, [para luego dejarlo sólo e indefenso ante el juez ante la correctísima demanda del actual alcalde de Madrid, injustamente insultado en su momento por ese señor que no es ni siquiera periodista ni locutor.] Me preocupa la falta de coherencia e hipocresía de esa señora, pero eso ya es otro tema.

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